miércoles, 4 de marzo de 2015

REMINISCENCIAS DE PURA VIOLENCIA (2014)



Últimamente, las historias de violencia parecen estar poniéndose de moda de nuevo. Es algo que vemos más de lo que quisiéramos en los medios de comunicación, pero también un aspecto que va intrínseco en el ser humano y que hace que, irremediablemente, sintamos una necesidad de dar rienda suelta a nuestros deseos cuando las circunstancias nos superan. “Relatos Salvajes”, del director argentino Damián Szifrón, es un reflejo de esta idea, con seis relatos en los que los personajes, en pleno arrebato de ira, se dejan llevar en situaciones muchas veces cotidianas.

Todo empieza en un avión, secuencia bajo el título de “Pasternak”, en el que los protagonistas se dan cuenta de que han cogido un vuelo muy poco casual que les lleva a entrar en pánico. A partir de ahí, se suceden los capítulos de una producción algo típica, pero bastante divertida y entretenida. “Las Ratas” despierta pura maldad a través de la sangre, pero le precede “El Más Fuerte”, que derrocha diversión con dos conductores descontrolados que intentan matarse el uno al otro. Ricardo Darín da vida a un ingeniero experto en explosivos en el siguiente fragmento, “Bombita·”, relatando una situación bastante convencional, como el hecho de que la grúa se lleve tu coche. Un atropello y su posterior encubrimiento vienen recogidos en “La Propuesta”, que, pese a un serio comienzo, torna en una interesante comedia que agiliza el tiempo restante de la cinta. “Hasta Que La Muerte Nos Separe” es el último de los cortometrajes, con ciertas reminiscencias inevitables a “[•REC]³: Génesis”, del español Paco Plaza.

Y, precisamente, hablando de evocaciones y recuerdos, es fácil reparar en otra película que guarda un significativo parecido y que resta calidad a la de Szifrón: “Un Toque de Violencia” (2013), del cineasta chino Jia Zhang Ke. Tal vez por su proximidad temporal, es complicado ver a “Relatos Salvajes” como una obra excelente y original. Sí, es cierto que entre sus historias hay tiempo para la acción, el drama y la comedia, pero la seriedad merecida con la que se trata esta cuestión en la producción china, hace que se sitúe muy por debajo de lo que nos cuenta Zhang ke

Eso sí, el elenco actoral no tiene nada que envidiar, puesto que Leonardo Sbaraglia (“El Más Fuerte”) o Darín (“Bombita”) realizan un trabajo excelente, destacando este último con un papel que, aun siendo violento, roza la comicidad, manteniéndose en un hilo constante. Asimismo, Óscar Martínez (“La Propuesta”) protagoniza uno de los mejores momentos del largometraje con una hilarante e inusual respuesta a su situación. Por último, destacar la interpretación de Érica Rivas en “Hasta Que La Muerte Nos Separe”, como una novia que descubre un secreto de su ya marido y que desemboca en un cúmulo de sentimientos descontrolados y muy bien reflejados.

La mano de los hermanos Almodóvar se encuentra detrás de esta producción, que no consiguió hacerse con el Oscar a la mejor película extranjera este año, pero que no por ello desmerece una interesante labor que entretiene y nos hace reflexionar, una vez más, de cómo el ser humano es pura venganza en esencia y posee diversas clases de violencia en su interior.

Lo mejor: algunas de sus historias resultan verdaderamente amenas y de obligatorio visionado.

Lo peor: es más de lo mismo. No innova, no arriesga y, por tanto, no gana.


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